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El total de calorías en la dieta alimenticia del niño las aportan principalmente los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas:
Hidratos de carbono
Los hidratos de carbono son considerados una gran fuente de energía (calorías) para los músculos y el cerebro formando parte de los alimentos en forma de (monosacáridos y polisacáridos).
Las calorías que aportan los hidratos de carbono se evalúan en un 50-55% (un 10% procedente de los azucares de absorción rápida y el 90% restante de los hidratos de carbono de absorción lenta) suponiendo durante el primer año de vida la mitad del aporte calórico total requerido
Entre los alimentos ricos en hidratos de carbono hay que señalar los cereales el arroz, la pasta, el azúcar, las patatas, el pan, la fruta, la verdura y las legumbres
Proteínas
Las proteínas son imprescindibles como nutrientes en el organismo infantil para la formación de las células y tejidos y en los primeros años de vida por poseer una función protectora (inmunoglobulinas) contra las infecciones virales o bacterianas En el niño un déficit de proteínas puede dar lugar a un retraso de su crecimiento.
Entre los alimentos ricos en proteínas hay que citar aquellos de origen animal (un 65%) tales como lácteos, leche, yogurt y queso, carnes (pollo, ternera, cerdo), vísceras y hígado, pescados y huevos y aquellos de origen vegetal tales como legumbres, soja, lentejas, judías, garbanzos y los cereales (arroz, frutos secos)
Las calorías que aportan las proteínas en la dieta infantil se valoran en un 10 al 15%.
Grasas
Las “grasas” cumplen una misión energética importante siendo imprescindibles para el desarrollo de sistema nervioso central (SNC).
Durante la lactancia y hasta los 6 meses las grasas representan el 50-55% del valor calórico total de la dieta con lactancia materna y el 40-45 % con leches de fórmula. A partir de los dos años sin embargo tales valores tienden a reducirse un 30-35%.
Varias son las funciones de las grasas y de entre ellas hay que considerar la energética en el que cada gramo de grasa aporta mas del doble de la energía que los hidratos de carbono y las proteínas, la estructuralal formar parte de la estructura del sistema nervioso), la de transporte y absorción de las vitaminas liposolubles A, E ,D y K , la protectora o de barrera frente sobre golpes y traumatismos, la de ser fuente de ácidos grasos esenciales que entre otras funciones son imprescindibles para el mantenimiento de la piel en condiciones favorables protegiéndola de infecciones, el dar sabor y textura a los alimentos y el retardar el contenido gástrico dando la sensación de saciedad.
De entre las distintas categorías de grasas alimentarias que se consumen habitualmente y que son del mismo tipo de aquellas almacenadas bajo la piel (trigliceridos) están las compuestas por ácidos grasos los clases pueden ser de varios tipos:
Aunque el exceso en sangre de colesterol resulta perjudicial para la salud por acumularse en la pared arterial reduciendo el flujo de sangre, el colesterol es indispensable pues forma parte de la estructura que rodea las células del organismo y de algunas hormonas siendo sintetizado por el hígado (fuente hepática) y también obtenido por la dieta alimentaria de origen animal (fuente intestinal y biliar) y posteriormente transportado por la sangre hasta el nivel celular correspondiente mediante ciertas proteínas.
En realidad solo existe un tipo de colesterol, si bien según forme parte de cierto tipo de proteína se habla vulgarmente de colesterol bueno HDL o malo LDL. El colesterol malo o LDL (lipoproteínas de baja densidad) procede del hígado y provoca en caso de elevados niveles en sangre su acumulación en las arterias. El colesterol bueno o HDL (lipoproteínas de alta densidad) procede del hígado y ayuda a retirar el colesterol sobrante de las arterias. El colesterol total resulta de la suma del HDL y LDL. No hay que olvidar, que el colesterol aumenta los niveles de colesterol malo o LDL (aunque en menor grado que los ácidos grasos saturados y los trans) por lo cual es preciso moderar el consumo de alimentos que lo contienen.
El exceso de colesterol puede evitarse:
Compuestos minerales y electrólitos
Los compuestos minerales son un grupo de nutrientes que no aportan energía (al igual que las vitaminas) aunque forman parte de muchos tejidos (calcio y hierro) y a la vez muchos de ellos intervienen en funciones metabólicas como coenzimas.
Hay que señalar que el organismo requiere de entre los compuestos minerales (calcio, el fosforo y el magnesio y de entre los electrolitos el sodio y el potasio) en cantidades superiores a 100 mg/día .Por el contrario, otros compuestos tales como el hierro, flúor ,yodo cobre, zinc y selenio los requiere en cantidades menores
Calcio
El calcio es un compuesto mineral necesario para el desarrollo y mantenimiento óseo El calcio se halla en abundancia en los huesos (un 99%) interviniendo no solo la mineralización de los mismos sino que a la vez interviene también en la contracción musculo-nerviosa y en un1% en la coagulación de la sangre En caso de una deficiencia de calcio el organismo recurre al calcio de los huesos lo que da lugar a la desmineralización de los mismos.
Los alimentos más ricos en calcio son fundamentalmente los pescados con espina tales como la sardina, la anchoa etc pero fundamentalmente los lácteos tales como la leche, el yogurt y los quesos duros (en los que su contenido en lactosa, azúcar y Vit D favorecen su absorción) y sus derivados tales como la mantequilla y la nata, sin olvidar las hortalizas tales como las acelgas, las espinacas y las leguminosas
Los valores de calcio diarios considerados necesarios aumentan a la vez que el niño va creciendo así en los lactantes de 0 a 6 meses se aconsejan 210 mg diarios y aquellos de 7-12 meses unos 270 En los niños de 1 a 3 años los valores aconsejados son unos 500 mg /día en los de 4 a 8 años unos 800 mg, en los de 9 a 13 años 1.300 mg y en los de 14 a 18 años otros 1.300 mg Sin embargo hay que tener en cuenta que el elevado consumo de calcio puede dar lugar a efectos indeseables recomendándose para evitar tales efectos no tomar más de 2.500 mg/día de calcio
Como referencia hay que señalar que un vaso de leche contiene 250 mg de calcio Los yogures ,por otra parte, llevan la misma cantidad de calcio que la leche (125 mg).
Hay que tener en cuenta que la “fibra” supone una limitación de la absorción intestinal del calcio al igual que los oxalatos o la cafeína No es conveniente abusar de las bebidas a base de cola.
Fósforo
El fósforo es un mineral importante para los dientes huesos y también a nivel genético Gracias al fósforo se metabolizan los hidratos de carbono Entre los alimentos ricos en fósforo hay que citar la carne, el pescado, los huevos y la leche Las nueces y los cereales también son alimentos ricos en fósforo.
Magnesio
El “magnesio” es importante para el desarrollo y la actividad de las células inmunes El magnesio se encuentra en las semillas, nueces, leguminosas, algunos cereales (no molidos) verduras de hoja verde oscura (col, acelgas, espinacas etc.) leche , pescado, carne y frutas Entre los alimentos ricos en magnesio hay que citar también los plátanos, las hortalizas, los cereales y las nueces.
Oligoelementos
Entre los “oligoelementos” hay que considerar el hierro, el cinc, el cromo, el cobre y el selenio.
Hierro
En un bebé alimentado con leche materna las reservas de “hierro” tienen una duración de unos seis meses aproximadamente por lo que dependen solo en estos momentos de la dieta alimentaria para garantizar sus requerimientos para no padecer una anemia ferropenica.
El hierro forma parte de la hemoglobina (pigmento fundamental que contienen los glóbulos rojos para asegurar el transporte de oxigeno) Por otra parte además de formar parte de las enzimas las cuales ayudan a que todos los procesos biológicos del organismo funcionen con normalidad, el hierro participa en el sistema inmune, jugando cierto papel en el sistema nervioso y en el crecimiento durante la infancia.
La insuficiencia de hierro en el organismo da lugar a la típica anemia la cual da lugar a que se presenten una serie de síntomas característicos tales como fatiga y pérdida de apetito.
El hierro en la dieta se halla presente tanto en los alimentos de origen animal como la carne (principalmente la roja), vísceras, yema de huevo como también en aquellos alimentos de origen vegetal tales como las legumbres, verduras verdes, frutos secos lácteos y cereales enriquecidos, dependiendo su biodisponibilidad de diversos factores tales como el tipo de hierro, estado de los depósitos etc.
A la vez el hierro en la dieta se encuentra bajo dos formas a saber en las carnes en forma de “hem” que es el de mayor absorción (12-25%) sin existir factor alguno que favorezca o inhiba tal situación y/o en otros compuestos en la forma de “no hem” (vísceras, yema de huevo, vegetales, cereales y lácteos principalmente) en la que su absorción se reduce al 2-5% dependiendo de una serie de factores que dan lugar a que el hierro se absorba en más o menos proporción.
En cuanto a su biodisponibilidad existen ciertos factores en la mucosa intestinal que facilitan la absorción del mismo (de entre ellos la Vitamina C.) y otros que lo inhiben tales como los lácteos, los compuestos fosforados que se hallan en el huevo y la soja, la fibra dietética extraída de ciertas hortalizas y los oxalatos de algunas verduras.
Cinc
El “cinc” es uno de los oligoelementos imprescindibles pues interviene en la hormona del crecimiento y a la vez posee un importante papel protector del sistema inmune El cinc se halla presente en la carne de cordero, vísceras, pescados, yema de, huevo, cereales y en las nueces.
Cromo
El cromo regula la actividad del sistema inmunológico así como previene la obesidad y la diabetes El cromo se halla presente en las aceitunas, espinacas, lechuga, manzana y en el plátano.
Cobre
El aporte continuado de alimentos conteniendo cobre es vital en los niños ya que ayuda al crecimiento de los huesos y favorece el funcionamiento del sistema inmunitario A la vez contribuye a la formación de los glóbulos rojos. Entre los alimentos que contienen cobre hay que señalar las nueces sin pelar, las semillas, las leguminosas, granos de cereal completo (no molido), verduras de hoja verde (acelgas, col, espinacas etc.) leche, pescado, carne (hígado de ternera) y frutas (plátano crudo) así como el chocolate.
El consumo recomendado de cobre oscila desde 0,4-0,6 mg a los seis meses hasta 1,5-2,5 mg a partir de los 14 años.
Selenio
La falta de selenio disminuye la actividad bacteriana y la respuesta a los anticuerpos frente a ciertos tóxicos Contienen selenio la carne, pescado, cereales, huevos frutas y las verduras.
Fibra
La “fibra alimentaria” está constituida por sustancias que no llegan a ser digeridas en el intestino y además atraen agua a la luz intestinal aumentando el volumen de las heces al tiempo que disminuyen su consistencia (previniendo así el estreñimiento por su efecto laxante).
De entre los alimentos que contienen fibra hay que señalar en primer lugar los cereales y de entre ellos los cereales integrales Las verduras como las acelgas, el puerro y las frutas (especialmente las naranjas kiwi, frambuesas) son también ricas en fibra De las legumbres que contienen fibra hay que citar los garbanzos, lentejas, guisantes, las habas y las judías blancas Los frutos secos tales como las avellanas, las nueces y las almendras también la contienen. Es conveniente evitar, el consumo excesivo de fibra siendo importante administrar mucha agua para que ésta lleve cabo su misión adecuadamente. Existen dos clases de fibras La fibra soluble la cual al retiene agua y forma una masa viscosa y la fibra insoluble la cual retiene poco agua y no forma soluciones viscosas.
Agua
El agua aunque no puede considerarse como un verdadero alimento nutriente gracias a ella el organismo puede llevar a cabo tanto sus funciones fisiológicas como químicas (digestión, absorción y excreción) Se considera que el agua es el medio por el cual los nutrientes llegan a las células ayudando a la formación de su estructura la cual constituye el 50-60% del peso del organismo y a la vez es el medio de transporte de los mismos Por otra parte el agua ayuda a conservar la temperatura corporal adecuada (mediante la traspiración) puesto que son continuas las pérdidas de líquidos y sales minerales a través del sudor, la orina y hasta los pulmones (al respirar) Por todo ello se considera fundamental hidratar a los niños mediante una correcta ingesta de líquidos y una alimentación adecuada rica en agua (caldos, sopas e infusiones)
En general se calcula que del total de agua necesaria un 20-25% proviene de los alimentos y un 75 % de las bebidas Durante el primer año de vida las necesidades nutricionales de agua se cifran en unos 140-180 ml./kg día. Las necesidades de ingestión de líquidos (no solo de agua) incluyen zumos, refrescos, infusiones, leche y aguas ricas en aguas minerales.
Por lo que respecta a qué cantidad de agua debe beber un niño hay que considerar:
Contienen agua las frutas (90%), los quesos (50%) ,las patatas (77%), la leche (87%) y los pescados ( hasta un 70 %).
Vitaminas
Las vitaminas son sustancias de origen orgánico sin valor energético (con carácter de nutrientes) que se hallan presentes en pequeñas cantidades en el organismo siendo necesarias para la vida y aportadas del exterior cuando no pueden ser cubiertas por la alimentación Debido a que en la mayoría de los casos no pueden ser sintetizadas por sí mismas las vitaminas deben aportarse a través de la dieta alimentaria
Las vitaminas ayudan a la buena utilización de los nutrientes contribuyendo a que se lleven a cabo las reacciones metabólicas y energéticas del organismo Según sean solubles en agua o lípidos las vitaminas se dividen en hidrosolubles o liposolubles Son vitaminas liposolubles las vitaminas A, D, K, y E y hidrosolubles la vitamina C (acido ascórbico) y el complejo B (Vit.B1, ribofavina, B6 (piridoxina y B12 (cobalamina).
Antioxidantes
El oxigeno que se respira es el responsable de la oxidación de las células, lo que da lugar a que se produzcan o se generen los llamados “radicales libres” los cuales tienen la misión de defender el organismo de la acción de los virus y de las bacterias.
Sin embargo el exceso de formación de tales radicales libres, debido a ciertas situaciones (contaminación ambiental, exceso de grasas saturadas etc.) puede llegar a dañar las células y favorecer la aparición de ciertas enfermedades.
Las sustancias llamadas “antioxidantes” tienen la misión de controlar tal misión (cantidad excesiva de radicales libres) estando presentes en las frutas y en las verduras frescas (principalmente aquellas de color amarillo y rojo).
De entre los antioxidantes más importantes hay que citar la vitamina A y los carotenos los cuales tienden a minimizar la acción de los “radicales libres” y aumentar la eficacia del sistema inmune.
Otra vitamina importante por poseer tal acción es la Vitamina C la cual se halla en los cítricos (naranja, limón, pomelo etc.) y en los vegetales tales como el tomate y el pimiento.
Por otra parte la vitamina E parece ser el antioxidante más importante hallándose presente en los aceites de origen vegetal (oliva, maíz y girasol) y en los frutos secos y en los cereales.
Los oligoelementos y de entre ellos el selenio presente en la avena, arroz integral, melocotón y el huevo poseen también un efecto antioxidante así como también el cinc presente en cereales, ostras, yema de huevo y en los frutos secos.
No hay que olvidar los compuestos fenólicos, los cuales forman parte de los alimentos vegetales (frutos rojos, cítricos, aceite de oliva, uva y las legumbres) los cuales dan lugar a un efecto antiviral y antiinflamatorio.