Volver a Portada
ALIMENTACIÓN INFANTIL


infancia segura
Pescado

El pescado es un alimento importante en la dieta de los niños por su importante papel que ejerce en su desarrollo (tanto como la carne) Entre sus principales características esta el ser tierno, ser fácilmente digerible y no contener grasas saturadas.

El pescado destaca por su contenido en proteínas, en vitaminas del grupo B así como también fosforo, potasio, sodio, calcio magnesio y hierro Por otra parte el pescado se distingue por el contenido de grandes cantidades de vitamina A y D en el aceite de su hígado El valor energético del pescado depende de su contenido en ácidos grasos poli- insaturados (omega 3 y omega 6) así como también en mono-insaturados y saturados.

El pescado puede introducirse en la alimentación infantil a partir de los nueve meses triturado o con puré de verduras (una o dos veces por semana) En un principio se recomiendan unos 20-30 gr y luego aumentar hasta 60-70 gr (a los 12 meses).

Su incorporación prematura puede dar lugar al aumento del riesgo de alergia alimentaria En caso de antecedente familiares con tal riesgo su incorporación debe posponerse hasta los 12 meses

El pescado más adecuado en inicio de la dieta infantil es el pescado blanco (merluza, lenguado, gallo y lubina) y a partir del año el pescado azul (atún, salmón, sardina).

pescado

Merluza

La merluza es uno de los pescados más populares en la alimentación siendo conveniente introducirla en la papilla partir de los 10 meses y más tarde administrarla guisada o a la plancha.

Entre las ventajas de la merluza esta el ser sabrosa y la facilidad en retirar sus espinas Otra de las ventajas e su escaso valor calórico razón por la que se halla indicado en aquellos niños con tendencia a la obesidad Por otra parte posee escaso contenido en grasas y gran contenido en proteínas y vitaminas del grupo B adecuados para el buen funcionamiento del sistema nervioso Entre los minerales que contiene hay que destacar el potasio, el fosforo y el magnesio siendo importante destacar su contenido en ácidos grasos (omega3) aunque en menor proporción que el pescado azul.

La merluza se encuentra fresca en el mercado desde el mes de Abril hasta Septiembre y el resto del año puede adquirirse congelada Así pues puede incorporarse a la dieta alimentaria durante todo el año.

Pescado azul

El pescado azul se diferencia del blanco por su alto contenido en ácidos grasos (omega3) de acción muy positiva en la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiacas pues proporciona a organismo bajos niveles de colesterol y triglicéridos y a la vez disminuye la viscosidad de la sangre Otro beneficio del pescado azul es el fortalecer el sistema inmunológico del organismo.

Existen diferentes variedades de pescado azul destacando de entre ellos el bonito el atún, (rico en vitamina D y B12), la sardina (rica en proteínas, hierro, vitamina B12 y cinc), el salmón (rico en vitaminas A.D, B2, B6 y B12 y minerales como el calcio, el sodio, el magnesio y el hierro) y la trucha (rica en magnesio, fosforo hierro y vitamina D).

Es preciso y recomendable consumir por lo menos entre tres y cinco veces la semana pescado azul Sin embargo se recomienda que a partir de los tres años y hasta los doce solo se consuman 50g a la semana de pescados azules de gran tamaño (atún pez espada, etc.) puesto que por ser peces depredadores existe la posibilidad de estar contaminados por mercurio

Bonito. El “bonito” es el pescado azul por excelencia por sus múltiples maneras de poder prepararlo y por su agradable sabor. El bonito puede empezar a administrarse en los niños a partir de los 10 meses en un principio en forma de papilla y posteriormente como alimento habitual tres o cuatro raciones del mismo a la semana.

El bonito es rico en ácidos grasos (omega3) y se recomienda durante las etapas de crecimiento para así mejorar la capacidad de aprendizaje de los niños Entre las vitaminas que incluye el bonito hay que señalar aquellas del grupo B y la vitamina B12 (la cual estimula la formación de los glóbulos rojos y por su acción sobre el sistema nervioso Otras vitaminas que destacan en el bonito son la vitamina A y la vitamina D (imprescindible para la absorción del calcio y el fosforo), minerales y oligoelementos (hierro y yodo).

El bonito puede conservarse en el congelador para que se conserven sus propiedades Los meses del año en los que puede ofrecerse como alternativa a la dieta infantil oscilan desde Junio hasta Octubre.