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Tras el parto el puerperio o postparto

El “posparto o puerperio”  también conocido como “cuarentena” es aquel periodo de tiempo después del parto en  que se produce la involución anatómica de los órganos de la mujer a la normalidad previa al embarazo y cuya duración puede calcularse en unas seis semanas.

El recuperarse del parto y el tener que cuidar por primera vez del bebé sin experiencia alguna, hace que para la madre tal tarea sea  considerada un tanto difícil y complicada. Sn embargo, la ayuda  prestada tanto por su pareja como por los familiares y la distracción que significa el pasear al bebé  y el cuidar de su alimentación suelen ser una gran ayuda para afrontar tal situación.

Es conveniente durante este periodo el que la madre tenga en cuenta una serie de medidas específicas entre las que hay que destacar como principales el que duerma y descanse (aprovechando todos aquellos momentos en que el bebé también duerme) para así recuperarse del cansancio físico que ha significado para ella el trabajo de parto.

Es típico durante el posparto el que a partir del octavo día aparezcan una serie de  contracciones breves, puntuales y escasamente dolorosas en la parte inferior del abdomen (vulgarmente conocidas como “entuertos”) de escasos segundos de duración las cuales se prolongan por espacio de 5-6 días para luego ir disminuyendo hasta llegar a desparecer. Tales contracciones producidas al contraerse el útero no deben  ser objeto de preocupación en absoluto ya que su finalidad es el que el útero  recupere su tamaño habitual. Sin embargo pueden aumentar en frecuencia y duración al iniciarse la lactancia materna ya que ésta estimula la producción de oxitócina causante de las mismas.

Durante la primera semana del post-parto pueden presentarse de ciertas pérdidas vaginales conocidas como “loquios” (pérdidas sanguinolentas y de restos de mucosa del útero  que al principio son intensas y posteriormente  van disminuyendo  en cuanto a  su volumen  y color. Tales pérdidas  hay que considerarlas como  normales y no deben ser en absoluto objeto de preocupación puesto que por si solas tienden a desaparecer  (sin embargo en ciertos casos pueden persistir durante 40 días).

En el caso de que para facilitar el periodo expulsivo se haya practicado una “episiotomíao se haya producido algún desgarro vaginal que haya necesitado puntos de sutura, es preciso llevar a cabo una serie de medidas higiénicas destinadas a mantener la zona  limpia  tales como proceder al lavado de la misma con agua y jabón neutro y luego, después de haberla secado, recubrirla con una gasa o compresa de algodón. Posteriormente es preciso proteger y tratar la cicatriz resultante. Hay que tener presente que los puntos de sutura suelen reabsorberse por si solos en unos 8-15 días.

Tres o cuatro días después del parto es normal que los pechos aumenten de tamaño y estén congestionados poniéndose duros y sensibles dando lugar  a hormigueos o algún pinchazo. Todo ello es debido a la subida de la leche  la cual en ocasiones es excesiva (hasta entonces el bebé se alimentaba  del llamado calostro). Sin embargo tal cuadro no debe ser objeto de preocupación pues suele  normalizarse aproximadamente en unos 15 días. El aplicar paños y compresas frías y llevar a cabo algunos masajes alivia la sensación de tirantez. Ahora bien hay que tener en cuenta que  si tales molestias no cesan puede ser debido a que  no se esta llevando a cabo correctamente la lactancia materna. 

Generalmente después del parto a la madre le es difícil ir al baño (estreñimiento) con el consiguiente miedo de que en caso de habérsele practicado una episiotomía. puedan abrírsele los puntos de sutura. En estos casos es aconsejable agilizar el tracto intestinal llevando a cabo una dieta adecuada rica en fibra, ingerir agua en abundancia y practicar cierto ejercicio físico moderado. En caso de que el estreñimiento sea pertinaz se recomienda  algún laxante.

En  caso de aparecer  “hemorroides” (dilatación de las venas que se encuentran en el extremo final del recto y esfínter anal) o empeorar las ya existentes (debido al esfuerzo realizado durante el periodo  expulsivo es recomendable llevar a cabo  una dieta rica en fibra  (a base de frutas y verduras) para asi evitar la aparición de estreñimiento que pudiera complicarlas. Tal tratamiento dietético puede  a la vez completarse con  baños de agua fría o aplicando cremas o pomadas locales específicas. En ocasiones puede presentarse una incontinencia urinaria temporal  siendo  aquí donde los ejercicios de Kegel  juegan un papel importante.

El insomnio o las alteraciones del sueño que en ocasiones  aqueja la puérpera   en esta etapa se hallan relacionados con la brusca bajada de la progesterona. Sin embargo a los pocos días tales síntomas suele  remitir espontáneamente

Durante el postparto también  pueden presentarse episodios de  sudoración o sofocos debidos a ciertos desajustes hormonales. El llevar a cabo  un control de la temperatura ambiente y una  higiene corporal adecuada puede ser de gran utilidad  en estos casos.

 En ocasiones al cabo de unos días de haber dado a luz  puede hacer acto de  presencia  en la puérpera (por la caída hormonal) cierto estado  de tristeza pasajera (conocido como tristeza puerperal o maternity blues) o por el contrario presentar  ciertos altibajos en su estado de animo (ganas de llorar o reír por cualquier motivo) todo ello acompañado de un intenso cansancio. Tales cuadros  suelen ser mas frecuentes tras el nacimiento del primer hijo, aunque también pueden presentarse en todos los partos posteriores, siendo considerados como un trastorno de adaptación originado por los numerosos cambios que la mujer debe asumir  por la nueva responsabilidad de ser madre (sin embargo suelen desaparecer  a los pocos días o máximo a las pocas semanas).  No hay que confundir este estado con la depresión postparto.

La “depresión postparto” es otra de las situaciones que  puede aparecer   a partir de los tres meses de haber dado a luz  (e incluso más tarde) pudiéndose  prolongar durante unos seis meses. Tal cuadro  (mas bien grave) es mas frecuente en las mujeres con historia de depresiones previas o trastornos psiquiátricos y se caracteriza por la aparición de una serie de síntomas tales como irritabilidad, ansiedad, crisis de llanto, insomnio, tristeza extrema, inseguridad para cuidad al bebé y hasta ideas suicidas requiriendo  asistencia médica inmediata.

Para reducir al sobrepeso corporal acumulado durante el embarazo es preciso que la puérpera establezca un régimen dietético variado y equilibrado (aunque no antes de  haber transcurrido unos seis meses) puesto que este es el tiempo  el necesario para que el organismo se haya recuperado del parto y en ocasiiones se haya ya abandonado la lactancia materna. En este periodo es normal que  aparezcan  edemas maleolares (por retención de líquidos) aunque tienden a desaparecer en 4-5 días.

Por lo que se refiere a la reanudación de las relaciones sexuales completas  éstas pueden reiniciarse entre las 4 y las 6 semanas  después del parto siempre que la vagina y el útero estén totalmente recuperados (en ocasiones deben retrasarse si la herida de la episiotomía aun no ha cicatrizado). De todos modos corresponde a la pareja el optar por el momento oportuno. La falta de interés por el sexo durante los meses que siguen al parto es considerada como normal puesto que el parto da lugar a un descenso de la libido  (que en ocasiones se alarga hasta el destete).

En cuanto a la higiene corporal durante el postparto es recomendable elegir la ducha diaria no siendo  conveniente el baño hasta el final  de la cuarentena (es decir unos 30 o 40 días hasta que se cierra el cuello uterino).

Hay que tener presente que tras una cesárea la recuperación posparto suelo ser más lenta (puesto que exige los cuidados de la cirugía abdominal).

Es importante durante e postparto el  llevar a cabo una serie de revisiones para verificar la evolución del mismo y  para resolver cualquier duda que pudiera  presentarse. Normalmente la primera revisión se lleva a cabo unos 7-10 días después del parto y en ella se valora la involución uterina, el sangrado, la tensión arterial y si los puntos de sutura, en caso de haberse practicado una episiotomía están cicatrizando correctamente  sin olvidar  comprobar el estado del periné . En tal revisión la matrona  recomendara el llevar a cabo los ejercicios de Kegel encaminados a fortalecer el suelo pélvico   y mejorar el funcionamiento del esfínter de la uretra.

Por lo que respecta a cuando se reanudará el ciclo, menstrual, hay que significar que aproximadamente a los 40 días aparecerá de nuevo la menstruación, aunque en las mujeres que dan el pecho ésta puede retrasarse hasta el final de la lactancia. Sin embargo ello no supone que durante estas semanas la mujer sea fértil por lo que si no adopta  ciertas precauciones (anticonceptivos) existe el riesgo de embarazo.