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Es durante una o dos semanas antes de la fecha probable del parto cuando en la embarazada hacen su aparición una serie de sensaciones premonitorias o pródromos que evidencian que su cuerpo ya se halla preparado para la puesta en marcha del mismo. Sin embargo, en ocasiones, tales sensaciones pueden confundirse con los verdaderos síntomas de parto dando lugar a falsas alarmas (correspondiendo en este caso a la matrona o al ginecólogo llevar a cabo la exploración pertinente para confirmar que efectivamente el parto esta próximo).
Los primeros síntomas de que el parto esta ya cerca son debidos al “encajamiento” del feto. Es en este momento cuando al descender el feto unos centímetros , por estar introduciendo su cabeza (coronilla) entre los huesos del perímetro superior de la pelvis, disminuyan los síntomas digestivos (ardor o pesadez de estomago) que hasta entonces hacían acto de presencia, la mujer respire mejor, aumente la frecuencia de la micción (polaquiuria), disminuyan los movimientos fetales y aumenten en la parte baja del abdomen las contracciones esporádicas e irregulares (parecidas a las de Braxton Hicks) las cuales tienen la misión ablandar y preparar el cuello uterino para su dilatación. Es curioso el que en este momento la futura madre siente la necesidad imperiosa limpiar ordenar y de preparar todo aquello para el feliz acontecimiento (Síndrome del nido).
A continuación el cuello del útero empieza a dilatarse y a borrarse (por la presión que ejerce la cabeza fetal) expulsándose el llamado “tapón mucoso” (sustancia gelatinosa generalmente sanguinolenta y de color mas o menos oscuro que mantenía cerrado herméticamente el cuello del útero aislándolo de posibles infecciones). Sin embargo, en muchas ocasiones la expulsión de tal tapón mucoso es confundida por algunas mujeres con un aumento del flujo vaginal.
En estos casos Es conveniente en estos casos tomar ciertas precauciones para evitar que pudiera producirse alguna infección en las horas o días que faltan para dar a luz (debiéndose utilizar la ducha en vez del baño y renunciar a las relaciones sexuales ). La pérdida del tapón mucoso no es una razón para ir a urgencias, aunque conviene consultar con el ginecólogo para valorar tal síntoma.
En ocasiones un síntoma que indica que el parto esta próximo (y que suele presentarse en una de cada tres mujeres) es la aparición de las llamadas “señales” que consisten en la perdida de una pequeña cantidad de exudado vaginal sanguinolento.
Es significativo en este estadio que la denominada “bolsa de las aguas” se rompa intempestivamente dando lugar a la expulsión rápida y abundante de un chorro de liquido (en otras ocasiones sin embargo tal expulsión es mínima) siendo para muchas mujeres la señal más clara de que el parto se inicia y que debe acudirse ya a la clínica u hospital siendo importante indicar tanto la cantidad del mismo como su color). Aunque la rotura de la bolsa de las aguas no supone un riesgo para el feto siempre que el embarazo haya llegado a término si puede en ocasiones condicionar (ante el riesgo de una posible infección) la finalización del parto en menos de 48 horas).
El color del líquido contenido en tal bolsa si es amarillo verdoso, marrón o negruzco es señal de sufrimiento fetal por lo que debe acudirse rápidamente al hospital o clínica.
Otros síntomas que alertan la proximidad del parto son la aparición en la futura madre de ciertas molestias inespecíficas tales como inapetencia a determinados alimentos, aumento de la micción, flatulencias, cierta inquietud ,sensación de que algo ha cambiado), dolor de cabeza, dolores de espalda etc.).