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El “crecimiento y desarrollo” del feto depende en gran medida de la cualidad de la alimentación materna siendo una norma por demás conocida que los alimentos que consume la madre durante el embarazo si no son adecuados (tanto en cantidad como en calidad) pueden interferir en la salud del feto dando lugar a graves perjuicios.
Por tanto la madre ha de prestar cierta atención a los alimentos que va a consumir siguiendo un criterio saludable es decir una dieta variada y equilibrada que incluya un 50% en hidratos de carbono (arroz, pan, pasta, patatas y cereales), un 20% en grasas y aceites y un 20% en proteínas (carne, pescado, huevos y lácteos) además de ser rica en vitaminas y minerales para así contribuir de la mejor manera al crecimiento y desarrollo de su hijo.
Hay que tener en cuenta pues, que es preciso incluir en su alimentación diaria cierta cantidad de todos y cada uno de los seis grupos de alimentos (leche y derivados, hortalizas y verduras, legumbres secas, patatas, frutas carnes, pescados y huevos, cereales pastas y azucares) debiendo a partir del 4º mes aumentar el consumo de carne, pescado y huevos y de algunos alimentos ricos en calcio, leche y derivados.
Por otra parte es importante, a la vez, que los platos sean preparados de la manera más simple y sencilla posible (a la parrilla, cocidos o al vapor) evitando las grasas (ya que su digestión es más pesada y aporta muchas calorías) y los fritos para así facilitar la digestión de los mismos y evitar los ardores, las nauseas y las regurgitaciones, que pudieran dar lugar. Es importante a la vez que la embarazada coma tranquila y sin prisas, masticando bien los alimentos y el que las comidas no sean copiosas respetando los horarios (lo ideal es hacer cinco comidas al día es decir, al levantarse, a media mañana, al mediodía, a media tarde y a la una o dos horas antes de irse a dormir).
Entre los alimentos, que en general, deben ser incluidos en la dieta de la embarazada se citan los siguientes:
FRUTAS
Respecto a las “frutas”, es conveniente aumentar su consumo puesto que son fuente de vitaminas, minerales y fibra. Hay que procurar que las frutas sean siempre del tiempo y preferiblemente deben consumirse enteras (naranjas, mandarinas, kiwi). Como postre es conveniente escoger dos piezas ricas en Vit. C y otras dos piezas variadas
VERDURAS Y HORTALIZAS
Tanto las “verduras” (de hoja verde) como las espinacas y las acelgas contienen hierro y vitaminas siendo imprescindible formen parte de la dieta diaria. Por otra parte las verduras ayudan a regular el intestino impidiendo ,en cierta manera, la aparición de estreñimiento. Es importante recordar que las zanahorias contienen betacarotenos (precursores de la vitamina A).
LEGUMBRES
Las “legumbres” y las espinacas pueden incorporarse a la dieta dos o tres días a la semana puesto que poseen un alto valor energético además de contener hierro.
CARNES
Es conveniente la presencia de “carnes” en la dieta (por lo menos una vez al día) por su contenido en proteínas. Es a la vez también conveniente que estas no sean grasas (siempre magras) y sean cocinadas asadas o a la plancha.
PESCADOS
Además de contener proteínas los “pescados” contienen vitaminas y minerales. El pescado puede entrar en la dieta todos los días estando recomendado el pescado azul (salmón, trucha, sardina o boquerón por lo menos tres días a la semana durante toda la gestación) puesto que su grasa es rica en ácidos grasos (omega3 y omega 6) lo que favorece el desarrollo intelectual y visual del futuro bebé.
PAN, ARROZ Y PASTAS
El 50% de los hidratos de carbono a consumir diariamente deberían proceder del consumo de “pan” arroz y pastas” lo que significa una gran fuente de energía.
EMBUTIDOS Y PATËS
Por su alto contenido en grasas los “embutidos” y los “patés” no son recomendables.
ACEITES
Se recomiendan aquellos “aceites” ricos en ácidos omega 3 y omega 6 tales como el aceite de oliva, el aceite de soja y el de girasol ( siempre en cantidades moderadas).
AZUCAR y CAFÉ
Hay que limitar el consumo del “azúcar” puesto que ya lo contienen muchos alimentos. Respecto al café es conveniente moderar su consumo especialmente durante los primeros meses del embarazo (sustituirlo por infusiones y descafeinados).
LECHE Y DERIVADOS
El promedio adecuado de “leche y sus derivados” es de medio litro al día (quedando asegurados con tal ingesta diaria el calcio que necesita la gestante). En caso de alergia a la leche una opción es tomar leche de soja. Los quesos frescos así como los yogures pueden consumirse en la cantidad que libremente se deseen, no así los quesos curados los cuales su consumo debe limitarse.
FRUTOS SECOS
Los “frutos secos” poseen un alto valor calórico razón por la cual su consumo debe ser limitado.