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Fortalecer el suelo pélvico (Cuidados del periné)

Se conoce como “perine” (o suelo pélvico) aquella región anatómica que forma parte del suelo de la pelvis siendo durante el parto el último obstáculo a superar. El periné se halla situado entre la abertura vaginal y el ano estando constituido por un conjunto de músculos y ligamentos que mantienen la vejiga, el útero y el recto en su posición normal y se halla atravesado por los conductos de salida al exterior de estos órganos.

Durante las últimas semanas del embarazo y hasta el momento de dar a luz el llevar a cabo  masajes perineales* alrededor de la entrada de la vagina y el tercio inferior de la misma son una buena opción para aumentar la elasticidad y facilitar el estiramiento de los músculos del suelo pélvico (relajación del canal blando) lo cual ayuda  a evitar posteriores desgarros y hasta  reducir el número de episiotomías. Tales masajes se hallan recomendados unos 10-15 minutos al dia tres veces por semana  (por lo menos unas 6 semanas antes de la fecha prevista del parto o sea  a partir de la 34 o 35ª semanas de gestación).  Sin embargo pueden también iniciarse a partir de la 12ª-14ª semanas  y continuar con ellos hasta el momento del parto.

Además del masaje perineal hay otras técnicas o ejercicios que pueden ayudar a hacer más elástico el suelo pélvico. Entre ellos hay que destacar los Ejercicios de Kegel ** asi como otros ejercicios con el mismo fin. ***

 

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Masaje Perineal: en el momento de llevar cabo un masaje perineal deben tenerse en cuenta ciertas precauciones tales como lavarse bien las manos (asegurándose que las uñas están limpias y cortas), realizar previamente baños de asiento o aplicar paños calientes durante unos 10-15 minutos para contribuir a la relajación muscular. A la vez es conveniente para facilitar tal maniobra, utilizar algún lubricante a base de aceite mineral (rosa mosqueta por ejemplo) y procurar adoptar una posición cómoda al realizarlos (sentada sobre el inodoro por ejemplo). Hay que tener en cuenta que en las primeras semanas pueden producirse ciertas molestias que suelen remitir a los pocos días.

El masaje perineal suele llevarse a cabo introduciéndose la misma embarazada el dedo pulgar o índice ( unos 3-4 cm) en la entrada de la vagina y efectuar luego (durante 1-2 minutos) movimientos rítmicos de vaivén o balanceo hacia la zona rectal manteniendo a la vez una presión hacia abajo (zona rectal) y hacia los lados hasta sentir cierta sensación de escozor.

Otra manera de llevarlos a cabo es colocando los dedos en el fondo de la vagina efectuando (durante unos dos minutos) movimientos hacia afuera y viceversa o también cogiendo la zona de entrada de la vagina y la piel del periné con los dedos pulgar e índice (a modo de pinza) y proceder a efectuar un movimiento de vaivén de derecha a izquierda. Si el masaje perineal lo lleva a cabo otra persona (masaje en pareja) es mejor utilizar el dedo índice y/o corazón procurando llegar hasta la zona mas profunda del periné.

Es importante al llevar a cabo el masaje perineal el evitar manipular la zona en la que se halla situado el meato urinario (uretra) para no provocar posibles infecciones. A la vez debe abstenerse en absoluto el llevarlos a cabo en caso de existir infecciones o lesiones vaginales. Hay que tener en cuenta que en las primeras semanas pueden producirse ciertas molestias que suelen remitir a los pocos días.

 

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Ejercicios de Kegel: tales ejercicios pueden comenzarse a practicar desde el inicio del embarazo para así ir descongestionando el suelo pélvico e ir ganando fuerza y tono conforme avanza la gestación A la vez se ha demostrado que las mujeres que han practicado tales ejercicios presentan partos más cortos y con menos tendencia a presentar desgarros.

Como realizar eficazmente los ejercicios de Kegel

Una de las ventajas al proceder a tales ejercicios es el que pueden llevarse a cabo adoptando cualquiera de las posturas o posiciónes siguientes.

  • Sentada al borde de una silla o de la cama con los pies apoyados en el suelo y las rodillas separadas.
  • De pie, apoyando toda la espalda y la pelvis en cualquier pared con las piernas ligeramente separadas y las rodillas flexionadas.
  • Tumbada cómodamente boca arriba (en la cama por ejemplo) con las piernas flexionadas y con los pies apoyados (procurando que las nalgas, muslos y abdomen estén completamente relajados) y las manos sobre el vientre.
  • Otra postura es colocarse de rodillas como si se gateara.

Como llevarlos a cabo

Contracciones lentas: contraer hacia dentro (arriba) uno por uno los músculos pélvicos específicos que rodean el ano (como si se fueran a retener los gases), luego la vagina (como si se quisiera sostener con ella un bolígrafo) y por último la zona de la uretra (como si se quisiera parar el flujo de orina). Aguantar la contracción de estos músculos durante unos 5 segundos y luego relajarlos durante unos 10 segundos. Repetir esta maniobra unas 10 veces.

Contracciones rápidas: llevar acabo de la manera más rápida posible y con fuerza los ejercicios anteriores. Repetir esta maniobra unas 10 veces.

Es conveniente efectuar los dos secuencias (10 de rápidas y 10 de lentas) al menos 10 veces al día (100 veces en total).

Para llevar a cabo correctamente los ejercicios de Kegel es preciso y conveniente concentrarse para contraer y relajar los músculos específicos del periné.

 

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Otros ejercicios destinados a fortalecer el suelo pélvico

Ejercicio nº 1

  1. Sentarse sobre una pelota gigante con las piernas separadas apoyando las manos en las rodillas.
  2. Sin levantar los pies del suelo encoger la tripa hacia dentro (para mantener la espalda recta) y moverse de derecha a izquierda y de delante hacia atrás haciendo círculos procurando no mover los pies del suelo.

Ejercicio nº 2

  1. Agarrarse a una silla o a un mueble cualquiera con las piernas rectas y las rodillassseparadas. Encoger el vientre para evitar que la columna lumbar se arquee.
  2. Balancear la pelvis hacia los lados derecho e izquierdo pasando el peso del cuerpo de una pierna a la otra.

Ejercicio nº 3.

  1. Tumbarse boca arriba con los brazos en cruz y las piernas flexionadas apoyadas en el suelo.
  2. Elevar la rodilla derecha hacia el pecho.
  3. Manteniendo tal posición abrir la pierna izquierda hacia un lado (estar en esta posición 5 minutos) luego arrimarla al cuerpo y a continuación volver a separarla del cuerpo (repetir tal ejercicio unas diez veces con cada pierna).