Varias son las situaciones en las que hay que prestar especial atención a los oídos del bebé para cuidarlos correctamente. Vamos a analizarlas una por una:

Limpieza diaria.
- Para limpiar los oídos del bebé basta pasar una toalla húmeda con agua por el pabellón de la oreja (sin olvidar los pliegues).
- Bajo por ningún motivo deben utilizarse los típicos palillos para la limpieza del cerumen pues pueden introducirlo aún más.
Durante el baño en la piscina o en el mar.
- El baño (tanto en piscina como en el mar y durante un tiempo prudencial) y a pesar de que el agua esté fría no conlleva peligro alguno para los oidos del bebé. Sin embargo hay que tener en cuenta que el agua al macerar el tímpano puede dar lugar a la proliferación de hongos
Si la temperatura es baja (tiempo frio).
- En caso de que el bebé salga a la calle o esté en casa (si se trata de un recién nacido) si el tiempo es frio es conveniente colocarle un gorrito (puesto que lo más importante es protegerlo de una otitis).
En caso de una otitis externa.
- Es el pediatra quien tratará tal afección recetando unas gotas (las cuales antes de introducirlas deben calentarse). Al ponerlas en el oído es recomendable que el bebé por lo manos este medio minuto inclinado para que así la gotas no vuelvan a salirse del conducto auditivo donde se han colocado.
En caso de otitis interna.
- Es al pediatra a quien compete recetar los antibióticos pertinentes para tal afección. En este caso la introducción de gotas debe evitarse, pues carecen de efectividad alguna.
Republished by Blog Post Promoter



























