La convivencia con animales de compañía es decir el atenderlos, jugar con ellos y recibir su calor constituye una forma eficaz de relajación, entrega y fuente de cariño y a la vez contribuye que los niños desarrollen su sentido de responsabilidad y afectividad. Sin embargo hay que tener en cuenta que pueden dar lugar a ciertos accidentes sino se conocen las principales características de aquellos animales que se han elegido. De entre ellos los perros son los que principalmente se ven implicados en los accidentes siguiendo en orden de frecuencia los gatos. Los accidentes (mordeduras) de otros animales son más bien raros.
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Al escoger una cadena para el chupete hay que procurar que sea corta, resistente y no desmontable en piezas pequeñas. Es importante a la vez no usar imperdibles para abrocharla y tener la precaución de no colocarla alrededor del cuello. Tampoco colocarla si el niño se dispone a dormir o si el niño gatea (arrastraría el chupete por el suelo).
Por su riqueza en proteínas, calcio, vitaminas y por su acción benefica sobre la flora intestinal, el ” yogur” es importante introducirlo en la dieta habitual de los niños (aún en los más pequeños).
¿Hay que esperar a que se caiga el cordón para empezar a bañar al bebé?. Es muy frecuente que la madre lea en las revistas del sector de la puericultura que no es conveniente, proceder al baño del bebé en sus primeros días de vida para así evitar que se moje el cordón umbilical (puesto que ello retrasaría la normal cicatrización del ombligo) y que es prudente esperar su caída y la cicatrización completa del ombligo para proceder a ello. Por otra parte también puede leer que no es necesario esperar que se caiga el cordón para empezar a bañarlo siempre que luego se seque bien la zona pertinente. Al respecto hay que tener presente que si bien esta ultima opinión parece ser la que prevalece (ya que además de la higiene el baño comporta que el bebé se relaje y disfrute con él) en muchas ocasiones es suficiente llevar a cabo transitoriamente (en estos primeros dias) asear el bebé con una esponja húmeda (procurando no mojar el muñón umbilical).













