La pronación dolorosa es una lesión típica del niño que se presenta entre los 6 meses y los 3 años de edad que se produce al traicionar violentamente el brazo del niño hacia arriba (en el momento de subir un escalón por ejemplo (figura a).
El niño con una pronación dolorosa se queja de dolor en el codo e incapacidad para moverlo. Esta lesión no tiene trascendencia alguna sin embargo debe trasladarse al niño al Servicio Hospitalario más cercano para llevar a cabo la reducción inmediata que consiste en la realización de movimientos de “supinación” con el codo flexionado (figura b). En ocasiones al conseguir la reducción se aprecia un “click”
En niños pequeños la reanudación de la actividad es inmediata. En niños mayores en ocasiones se indica la inmovilización durante una semana con férula de yeso. La pronación dolorosa no deja secuelas. El crecimiento termina por curar este tipo de lesión.

Republished by Blog Post Promoter













Aunque toda la piel del bebé es extremadamente sensible a la acción del sol, existen determinadas zonas que son más propensas a las quemaduras solares. Entre ellas hay que significar el cuero cabelludo, la nuca, orejas, pómulos, nariz, hombros, zona superior de los muslos, plantas y empeines de los pies.


En un principio es preciso dirigirse al Servicio de Urgencias en el caso de que los vómitos en el lactante indiquen ser reflejo de una enfermedad.













