Se entiende por “meteorismo” el acumulo de gases en el tubo digestivo (intestino), por la deglución excesiva de aire (aerofagia) o por la acción fermentativa de las bacterias sobre los hidratos de carbono y las proteína. El meteorismo de muy frecuente presentación, tanto en la infancia como en la adolescencia, da lugar a ciertas molestias abdominales tales como abombamiento, sensación de plenitud, ruidos intestinales y en ocasiones hasta dolor.
He aquí ciertas normas a seguir respecto a la adopción de una correcta técnica alimentaria para prevenir el meteorismo:
- Procurar una alimentación variada y una dieta equilibrada.
- Masticar bien los alimentos.
- Comer y beber despacio evitando las bebidas con gas.
- Evitar la siesta después de comer.
Respecto al tratamiento farmacológico del meteorismo hay que señalar que en ocasiones hay que recurrir a los fármacos antiflatulentos.
La “aerofagia” consiste en la deglución excesiva de aire durante la alimentación o también por alteración (obstrucción) de la respiración nasal (una de las causas mas frecuentes de meteorismo).
La succión incorrecta en el lactante, tanto durante la lactancia materna como en la artificial (hay que recordar que en el biberón la tetina siempre debe estar llena de leche) así como la ingestión de bebidas con gas y de ciertos alimentos suelen ser la principal causa de ella.
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Los ojos del bebé deben limpiarse diariamente con un algodón empapado con agua tibia o también con suero fisiológico. En caso de presentar legañas (secreción blanquecina amarillenta debida generalmente a la obstrucción del conducto lagrimal), antes de proceder al lavado es conveniente efectuar un ligero masaje en el ángulo interno del ojo. Si la causa de las legañas es una conjuntivitis el tratamiento de la misma bastará para que éstas desaparezcan.
La cadera está constituida por la articulación de una esfera (cabeza del fémur) y un hueco (cótilo en la pelvis). Un paro parcial del desarrollo intrauterino en la región de la cadera motivará una serie de alteraciones (pérdida de contacto) en la articulación cótilo-cabeza femoral que predisponen a la luxación de la misma constituyendo la llamada cadera luxable. Si la alteración se produce antes del tercer mes de vida intrauterina (85% de los casos) la cadera aparece ya luxada en el momento del nacimiento, es decir la cabeza del fémur sale de su cavidad o acetábulo dando lugar a lo que se conoce por luxación congénita de cadera.













